Desde 1989 que inauguramos, el Restaurante Galatea ha sabido hacerse un importante hueco dentro de la
restauración aragonesa. Además, gracias a su estratégica situación, se ha convertido en un punto de referencia para
los viajeros que recorren la ruta Madrid-Barcelona.
Ubicado en el primer piso de un edificio bellamente restaurado, resalta el ambiente acogedor y el trato agradable
que ofrece Mercedes, la tranquilidad que impera en el ambiente son la nota dominante.
Para reuniones de empresa o familiares disponemos de un salón privado realmente acogedor.